Ahora todo el mundo sabe que Intel no va bien, ya que ayer dio a conocer su intención de despedir al 10% de su plantilla. Las ventas de sus procesadores han bajado y la empresa busca ahora formas de superar la crisis. A tenor de una entrevista con Sean Malone, el director de Marketing de Intel, el wimax se antoja como uno de los principales remedios.
La empresa de seguridad informática Symantec lleva unos días publicando varios especiales sobre los riesgos de las redes wi-fi municipales, que se están popularizando en EE.U. En el último artículo hablan de un tema muy interesante: los puntos de acceso falsos, que se pueden convertir en el phishing del futuro.
Menos de cinco minutos. Eso es lo que tarda el Janus Project PC, un ordenador desarrollado por el norteamericano Kyle Williams, en penetrar en una red wi-fi cerrada con una clave WEP, la más habitual. El sistema detecta al mismo tiempo hasta 300 redes y almacena todos los datos que circulan entre ellas con el fin de descifrarlos rápidamente. Un experimento que revela los peligros del wi-fi, incluso cerrado.
Fon no está en Nueva Zelanda, así que allí han creado Tomizone, que al parecer es la contracción de ‘Turn On My Internet Zone’ (enciende mi zona Internet). El sistema permite compartir una conexión wi-fi con otros usuarios que pagan entre 2 y 3 dólares al día, de los cuales el 60% van para el propietario del acceso inalámbrico.
Si hay una empresa que se está haciendo de oro con el aluvión de proyectos wimax es la israelí Alvarion. Según datos de la firma de análisis de mercado Sky Light Research, el 81% de las redes que utilizan esta tecnología en todo el mundo emplean sus equipos.
Green Wi-Fi es el nombre del nuevo proyecto de Negroponte, últimamente muy interesado por todo lo que tiene que ver con la informatización del tercer mundo. En este caso, se pretende utilizar paneles solares para alimentar los puntos de acceso wi-fi instalados en países en vías de desarrollo.
La Universidad de Extremadura acaba de poner en marcha una red inalámbrica que utiliza wimax en su tronco principal y wi-fi para las conexiones finales mediante 150 puntos de acceso. La infraestructura, que se puede utilizar tanto en todas las zonas de uso común de los cuatro campus, ha sido sufragada por tres empresas, Intel, Infostock y Extela.com.
Está claro que los países menos desarrollados han visto en el wimax una oportunidad para adelantarse a los más ricos. Es el caso de algunos estados africanos como Ghana, que quiere construir la primera red nacional de wimax móvil del mundo.
Otro país que decide subastar licencias wimax: Brasil. La adjudicación de un número indeterminado de derechos de uso del espectro radioeléctrico para comunicaciones de banda ancha en las bandas de 3,5 Ghz y 10,5 Ghz se decidirá el próximo 18 de setiembre. Cada licencia dará derecho a usar esa frecuencia para dar servicios de conexión a Internet, televisión y voz (’triple play’) durante 15 años prorrogables una vez.
Cuando una tecnología se pone de moda, en seguida aparecen las empresas de análisis de mercado para, cual Rappel, prever lo que va a suceder en el futuro. Y le ha tocado al wimax. Research and Markets ha hecho su correspondiente estudio y prevé que para 2009 haya 15 millones de usuarios de esta tecnología móvil.
